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Errores que cometemos en el cuidado de la piel grasa

Quienes tienen la piel grasa suelen lidiar con molestos y poco estéticos problemas, y eso es frecuente que lleve a diversos errores en el cuidado facial diario.

La piel grasa se caracteriza por comedones abiertos y cerrados, brillo constante y sensación de suciedad, acné, poros dilatados, etc., pero lo que más se intenta controlar, es el exceso de sebo que es la causa de todos estos trastornos.

Al intentar evitar que la piel se ponga grasosa, se tiende a querer secar demasiado el cutis, lo que en lugar de ser favorable hace que sea contraproducente y se genere más sebo.

piel grasa

Nunca hay que evitar el uso de la crema hidratante, porque esta aporta agua y no materia grasa.
Al limpiar el rostro, se le quita a la piel sus aceites naturales, lo que hace que se pueda secar con mayor rapidez y si no se le brinda agua, la piel toma esto como una agresión y empieza a secretar sebo en mayor cantidad para protegerse.

Hay que usar cremas hidratantes para pieles grasas, no comedogénicas y livianas.

Cuando se emplean limpiadores faciales para pieles grasas, se está usando un producto astringente, y su abuso hace que la piel reaccione de la misma forma que antes: produciendo más sebo.
Además, si estos cosméticos poseen sulfatos, pueden generar un severo efecto de secado, por tanto es mejor emplear los que estén fabricados con lauril sódico o aminoácidos de avena.

La exfoliación es importante, pero el abusar de ella puede ser perjudicial.
Un exceso de exfoliaciones puede conducir a un brote de acné y que la piel se torne mucho más grasa que antes, por ello hay que realizar este proceso una vez por semana (cremas exfoliantes suaves) y cada 15 días o un mes, una exfoliación química con AHA y BHA.

Los poros obstruidos hacen que la piel genere una mayor producción de sebo y por ende la aparición de comedones y puntos negros.
Pero el usar demasiado un tónico astringente y tiras Peel off para limpiar los poros puede conducir a una exacerbación del sebo en la piel, ya que se le quita al cutis su protección, y éste se defiende generando más grasitud.

El exceso de agua puede ser malo para el cutis, no hay que hacer más de dos enjuagadas diarias ya que de lo contrario se puede crear un desequilibrio en los aceites de la piel y las glándulas sebáceas incrementar su producción.

Siempre hay que verificar qué contienen estas toallitas limpiadoras, porque su abuso puede generar un caos.
Los productos más recomendables son los que no tienen alcohol, o poseen un ínfimo porcentaje, ya que este ingrediente seca demasiado el cutis.

Para ver resultados hay que usar los cosméticos por lo menos por tres meses, si se cambia de marca o de estilo demasiado seguido nunca se notarán sus beneficios e incluso se puede generar una mayor producción de sebo.

Aplicar la cantidad adecuada de un producto es fundamental, por eso hay que leer las instrucciones y no creer que más, es mejor.
Usar demasiada cantidad de estos productos puede llevar a muchos efectos secundarios, como un aumento en la producción de sebo.

Mientras que los productos adecuados para la piel grasa suelen ser libres de aceites, no quiere decir que sean apropiados para todas las circunstancias.
En caso de climas extremos como zonas ventosas y muy frías, es imprescindible el emplear cremas más humectantes y nutritivas que ayuden a la piel a conservar el agua, y que no se seque en exceso.

No, la piel grasa se controla pero no se cambia. Quien naturalmente tiene piel grasa no puede revertirla, al menos no hasta determinada etapa de la vida.
Hay que aceptar que se tiene cutis grasos y tratar de cuidarlo de la manera más acertada posible para que se vea controlado y saludable.