Home » Estilo de vida, Salud Integral » Piercings: precauciones, consejos y cuidados necesarios

Piercings: precauciones, consejos y cuidados necesarios

Los piercings son perforaciones en el cuerpo para insertar aros en la piel. Junto a los tatuajes y opciones más extremas como las escarificaciones, las quemaduras y los implantes subcutáneos, son modificaciones corporales que hoy en día se popularizan como moda, pero encierran muchos años de historia y simbología distintas. La evidencia más antigua de la práctica de este tipo de perforaciones, por ejemplo, data del año 709 a.C., en una imagen de un jeroglífico.

El lugar apropiado para hacernos un piercing es un estudio de perforaciones. Allí tendrán no sólo distintas clases de pendientes para satisfacer nuestro gusto, sino que estarán al corriente de las medidas higiénicas necesarias. Los materiales utilizados en primera instancia son el titanio, el acero quirúrgico o el oro de 14 a 18 quilates o acrílico bio, por sus características hipoalergénicas. En los casos en que la perforación se realiza con aguja –y no con el mismo aro-, esta será estéril y descartable. De hecho, existe la costumbre de ofrecerla de regalo al cliente. El perforador utilizará guantes también descartables, y nadie puede fumar en el recinto.

Piercings: precauciones, consejos y cuidados necesarios

El proceso variará según el lugar del piercing y el local donde lo hagamos. En algunos lugares, por ejemplo, aplican anestesia antes de perforar (hielo o algún inyectable). En todos los casos se desinfecta la zona, se marca el lugar para que el cliente apruebe, y luego se perfora con una cánula especial, que permite precisión y mantiene el orificio abierto para atravesar, con el pendiente, a continuación.

Durante los dos primeros meses después de la perforación, no debemos darnos baños largos, o meternos en el mar. Cada día deberemos limpiar el aro y la zona perforada. Dependiendo del lugar lo haremos con agua, jabón neutro o algún desinfectante como el pervinox –igualmente nos lo indicará con detalle nuestro perforador. Los tiempos de cicatrización varían: de 2 a 3 semanas toman para curarse los piercings en los labios o la lengua; de 4 a 6 los del lóbulo de la oreja; de 6 a 8 los de la ceja o la nariz; de 8 a 12 en los genitales; de 6 a 7 meses en el cartílago de la oreja y de 3 meses hasta 18 en el ombligo.

Tomando todos los recaudos evitaremos infecciones, aunque aún así, una perforación siempre tiene sus riesgos. Se pueden generar reacciones alérgicas, que debemos tratar con un médico, especialmente si es dentro de la boca; puede perforarse accidentalmente un vaso sanguíneo, provocando sangrado abundante; puede producirse algún desgarro, especialmente en perforaciones en cartílagos; y también existe la posibilidad de que el cuerpo rechace al objeto extraño. En todos los casos debemos consultar a un médico. También hay efectos dependientes de la ubicación del aro, que se revelan con el paso del tiempo. Por ejemplo, los piercings en la ceja representan un peso extra para el músculo y la ceja tiende a “caerse”; o los piercings en la lengua debilitan los dientes por los roces y pequeños golpes que les dan durante el habla. En caso de querer evitar estas situaciones, es sólo cuestión de considerarlos un adorno temporal.

Imagen: odeo.com
Por María del Mar




Ver mas notas sobre Estilo de vida, Salud Integral

Otras notas que pueden interesarte:

Vitaminas para la belleza y el óptimo funcionamiento del cuerpo
Quistes de ovarios
La dieta Paleo, comer como los cavernícolas (I)

Suscríbete gratis

Ingresa tu email y recibe nuestras notas por correo electrónico


Busca en nuestro sitio

Comparte

Deja tu comentario en Piercings: precauciones, consejos y cuidados necesarios

No utilices este medio para hacer spam, gracias!